Septiembre 23, 1964 - 2004
¡Nadie dijo adiós!...
Pero todos nos despedimos.
¡Nadie lloró!...
Pero todos nos guardamos los sollozos.
Nadie rompió la unidad...
Pero todos supimos que algo se estaba rompiendo.
Nadie se miró a los ojos...
Pero en todos había una lejanía de tierra, de raíces, de amores, de recuerdos.
No es techo, muro, puertas...
Es alma, vagando dentro... son las figuras familiares, la apretazón con los de uno...
¡Son ataduras que nunca nos sueltan!
Nadie se cobijó en nadie...
Todo el mundo se quedó con su frío.. Nadie habló.
Cualquier palabra hubiera provocado una explosión... Nadie tuvo fuerzas para sacarse el adiós.
Y todos se retiraron dejándoselo dentro... Por ese silencio mudo y contenido estaba caminándonos la patria.
Esas emociones, esas despedidas tan fuertes, que conmueven sin poder salir.... son
muy difíciles de resistir.....
Se atoran en el corazón...
Se repliegan dentro.
La imagen queda detrás de la mirada... La palabra, detrás de los labios. Las lágrimas, detrás
de los ojos... El nudo, detrás de la garganta. Y no necesita ponerse detrá de Dios.
salimos en sielencio…. Nadie lloro, pero yo senti que todos llorábamos
Tomas Julio (fallecio 1988)
40 años después… aun soñando con regresar a Cuba.
Y lloraban los libros de mi marido...las rosas de mi ventana... los juguetes de mis hijos... los adornos de la casa... los retratos de familia. Era un cernido de dolor que no alcanzo a describir.... Todo crecía en amor, y en significado a la hora de dejarlo...
El vestido de novia que guardaba con amor para mis hijas... quedó sin vida... A la cajita de música se le acabó la cuerda... al barrio la alegría.
Yo sabía que algo se me quedaba en Cuba para siempre.
Que me había nacido un dolor del que no podría desprenderme...
Que se me quedaba en carne viva, una cuerda que con solo tocarla, me haría llorar... Yo sabía, que mi árbol se estaba desgajando.
Pero la patria tiene por dentro una armazón que nadie puede desbaratar... Tiene repliegues en el alma, donde se guardan las cosas que nadie puede quitarnos... Tiene unas raíces largas que crecen hacia abajo y nadie tiene el poder de hacerlas morir. Cuba se alejaba... Y a la vez salía conmigo. Cuba no se movió de lugar...
Y a la vez iba a volar en mis alas por todas partes.
Cuba se quedaba atrás... pero a la vez iba a salir delante de nosotros gritando libertad... confiando en sus hijos para defenderla, reclamar sus derechos, y rendirle culto. Cuando desapareció en el horizonte...fue cuando más se metió dentro de mí. Cuba se volvía excitante, por todas las cosas insólitas que estábamos viendo vivir...
Y todas las traiciones, las cosas sagradas, las normas de vida... que estábamos viendo morir. Cuba estaba destrozando su historia... Pero jamás acabará con nuestro esfuerzo por volverla a escribir.
Cuba es nuestra experiencia de dolor... nuestro abanico de recuerdos... Nuestra sensibilidad mental...Nuestra esperanza de futuro. Cuba está llena de matices dentro de nosotros... estamos marcados por ella. Quieren herir de muerte nuestro amor por Cuba...Pero las cosas no mueren hasta que se olvida... ¡Y ella siempre vivirá!
Nosotros moriremos con religión... con libertad... y con patria...
¡Moriremos de pie!
Aniversario salida de Cuba de la familia Trujillo
Septiembre 23
1964-2004